NAVIDAD ES NOMBRE DE MUJER


La pregunta que más me han hecho, con diferencia, durante los últimos días ha sido: ¿Ya lo tienes todo comprado?
He visto caras de sorpresa al contestar "no" y he constatado que ahora el reto es tenerlo todo antes de que empiecen las fiestas (para no estresarse, aluden) pero, como es normal, esa carrera de fondo también provoca estrés.

Seguramente se nos ha ido un poco de las manos y como en muchas otras cosas es hora de volver a los orígenes para poder seguir hacia adelante.

La navidad en el hemisferio norte fue en su origen una fiesta pagana que conmemoraba el solsticio de invierno. Los celtas y nórdicos quemaban troncos adornados con cintas y celebraban la rueda del año que alejaba el invierno y la muerte para traer el sol y la vida




Se honra al sol cuando más lejos está y tiene sentido, pues para que haya amanecer antes tiene que haber anochecido. El solsticio de invierno nos trae las noches más largas y nos invita a un recogimiento que, bien llevado a cabo, nos ayudará a florecer.

Navidad marca el inicio del invierno y este debería ser sinónimo de quietud. El universo nos da las noches más largas para un mayor recogimiento y la madre tierra acuna a los animales para que descansen y se renueven.




Pero una vez más, hacemos caso omiso a estas enseñanzas y hemos convertido esta época en un periodo de movimiento frenético, ese tipo de movimiento que no ayuda a avanzar.

Yo no quiero que esta navidad sea como las demás y me la voy a tomar como una oportunidad para vivirla como yo necesito.

Si preguntamos qué define estas fechas para la mayoría de nosotros seguramente muchos coincidiremos en tres palabras: familia, comida y regalos.

Pero no todos tenemos la familia ideal y parece que estos días constatarlo duele más. Así que ¿Por qué no buscar un momento extra para estar conscientemente con nosotras mismas? No importa si es paseando un rato al sol del invierno, meditando o tomando un te.  Cinco minutos para estar a solas, en silencio y recordándonos las buenas cualidades que tenemos para que así ninguna palabra o actitud de los otros pueda desestabilizarnos. 
Estos días de ruido el silencio es importante.




El tema de la comida me recuerda al de las compras ¿Cuantas veces maldecimos que son días de mucho comer, que ya estamos hartas y aun no hemos empezado o que los atracones a los que nos vemos sometidas nos hacen sentir realmente mal?
¿Por qué seguimos comiendo y bebiendo cuando ya estamos llenas? ¿Tiene algo que ver con que no todo en estas fechas es como nos gustaría? Si es así no lo empeoremos añadiendo más y más de lo que nuestro cuerpo ya no necesita, podemos parar cuando lo decidamos es tan fácil como decir "no, gracias". Está en nosotras.

Si hacemos esto y equilibramos las comidas más copiosas con buenas dosis de caldos vegetales, cremitas de verduras y frutas nos vamos a encontrar bien. Y ante las fórmulas milagrosas y los alimentos detox con propiedades estratosféricas recordemos que hay algo que limpia y purifica más que nada en este mundo: el agua.




Volviendo al principio, la navidad es culto al sol y a la fecundidad, es por tanto culto a la MUJER. Poderosa, diosa y portadora de vida. 

Así que esta vez hagámonos el mejor regalo para honrarla a ELLA y a NOSOTRAS:

⥅Más amor propio.

⥅Más mirada cálida y afectiva hacia nosotras mismas.

⥅Un ratito a solas cada día para fortalecer nuestro equilibrio interior y que nada en los encuentros que vamos a tener pueda desestabilizarnos.

⥅Una sonrisa interna ante un comentario que no nos gusta porque nosotras sabemos la verdad.

⥅Practicar el "no, gracias" y parar cuando no queramos más porque todo lo que sobrepasa es exceso y no nos lleva al bienestar.

Y si pasan estos días y no lo hemos conseguido entonces mucha autocomprensión: No pasa nada, la próxima vez lo haremos mejor.






Feliz na -VIDA- d


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